Tu IA no conoce tu negocio.
Cada conversación empieza casi desde cero.
Vuelves a explicar quién eres, qué vendes, cómo piensas y qué quieres conseguir. Tienes acceso a modelos cada vez más inteligentes, pero sin el contexto y criterio de tu negocio, sus respuestas siguen siendo genéricas.











































